Cochabamba recordó los 280 años de la sublevación contra el régimen español a la cabeza del revolucionario Alejo Calatayud.
El Oficial Mayor de Cultura e investigador, Gustavo Rodríguez Ostria, manifestó que si bien la sublevación de Calatayud comenzó como un reclamo a la imposición de pago de impuestos a los mestizos, después se convirtió en la sublevación al poder de los españoles.
La historia dice que el 30 de noviembre de 1730 , se levanta el platero Calatayud, junto a otros artesanos e indígenas, contra el abuso y explotación del poder español a través del juez revistador Venero y Valverde por el cobro de tributos, repartos (compra obligatoria, para los indígenas, de enseres provenientes de España), alcabalas (cobros a los comerciantes), y toma el control de la Villa de Oropesa, firma una capitulación en la que sostenía que las autoridades no debían ser españolas, sino a partir de criollos.
En ese entendido, José Mariscal Guerrero, fue designado alcalde, Francisco Rodríguez Carrasco (compadre de Calatayud) registrador y junto a Alejo Calatayud toman el control de la ciudad durante dos meses; sin embargo, ante las constantes demanda del platero a favor de los mestizos, Rodríguez lo traiciona y el 31 de enero, junto a 11 compañeros, el platero es arrestado y ejecutado en la Cárcel del Cabildo, actual edificio principal de la Alcaldía de Cochabamba.
"Este es un homenaje al fallecimiento del platero precursor de la primera sublevación contra el régimen español en América Latina", dijo el historiador y Oficial mayor de Cultura de la municipalidad, Gustavo Rodríguez Ostria, durante el acto especial que se realizó en el Salón de los espejos.
Por su parte el también investigador e historiador, Guido Guzmán, explicó que la sublevación del artesano platero, Alejo Calatayud, es la primera de Cochabamba y precursora de oposición al régimen español que pretendía cobrar impuestos a los mestizos, artesanos, y ya no sólo a los indígenas.
"Después de haberlo asesinado, colgaron el cuerpo de Calatayud en la Plaza 14 de septiembre, después lo llevaron a la Colina de San Sebastián para descuartizarlo y colocar su 4 extremidades en los accesos a la ciudad de Cochabamba. Su cabeza la enviaron a la Audiencia de Charcas para amedrentar a quienes intentasen seguir sus acciones; sin embargo, no tuvieron éxito meses después en Quillacollo se levantó Nicolás Flores quien corrió la misma suerte pero siguió la lucha por la libertad", dijo Guzmán.
Manifestó que "todas las veces que cantamos el himno nacional recordamos a Alejo Calatayud al decir ‘fue el primero en la lucha marcial', y verdaderamente fue el primero, muerto acá (actual oficina central de la Alcaldía de Cochabamba) junto a 11 de sus compañeros, Calatayud es uno de los importantes gestores libertarios de América".
Aseguró que en el Bicentenario del primer grito libertario de Cochabamba no se puede olvidar el papel que ha jugado en la historia don Alejo Calatayud porque fue una lucha contra el abuso y por la igualdad y la defensa de los derechos y que hoy el cambio político no debe darse por la fuerza sino por el entendimiento y el respeto al otro.
RETRATO HISTÓRICO
Durante todo el tiempo de la colonia se suscitaron fricciones constantes entre la población originaria y los colonizadores. Con los años, estos problemas, que se creía que irían disminuyendo, se mantuvieron pero sin representar grandes conflictos, pues los unos estaban sometidos a los otros.
Fue en 1730 que comenzó el primer levantamiento. Los cholos cochabambinos, encabezados por Alejo Calatayud, se alzaron en armas, con lo que despertó la insurgencia en contra del poder ejercido por los españoles.
UN LIDER NATURAL
En la sociedad colonial de 1730, los mestizos estaban destinados al trabajo artesanal, oficio que era trasmitido de padres a hijos por generaciones. En este medio se crió el primer insurgente, Alejo Calatayud.
Calatayud nació alrededor de 1700, era hijo de Juan Calatayud y Agustina Espíndola Prado. Para 1730 estaba casado con Teresa Ramona Zambrana Villalobos.
Algunos historiadores lo describen como un hombre despierto, enérgico y resuelto, con algunos aprendizajes elementales que le dio el catolicismo, lograron que se vaya ganando el respeto y simpatía del círculo de plateros -y de los artesanos en general-.Muy pronto, Calatayud fue reconocido como un líder natural.
Este mismo año, el Virrey Armendáriz nombró a Manuel Venero y Valverde juez revistador de la provincia de Cochabamba, para que estableciera la verdad sobre los impuestos que cobraban los corregidores.
En ese tiempo el corregidor debía empadronar a los indios, para que paguen nuevos impuestos. Éste no sólo empadronó a los indios, también incluyó a mestizos y criollos en la lista de los contribuyentes sin respetar las exenciones y privilegios que les había concedido la Corona.
DATOS IMPORTANTES
1730 Fue el año en el que Alejo Calatayud se subleva ante el poder español pidiendo libertad e igualdad.
Tres mil es el total de personas que participaron en la revuelta organizada por el platero Alejo Calatayud, entre indios, mestizos y criollos.
Con la imposición de los nuevos impuestos se dio un cambio radical en la sociedad. El monto de cada tributo personal era incrementado por el Corregidor y las mercancías repartidas no eran objetos que requería el indio para su vida y sus actividades: repartían tinteros a quienes no sabían escribir y libros a quienes no sabían leer. Pese a ello, los indios estaban obligados a pagar precios elevados por los mismos y en caso de no cumplir con estas obligaciones eran sujetos a castigos.
En el caso de los mestizos artesanos, para ejercer sus oficios éstos debían pagar gravámenes periódicos y regalías sobre la producción que realizaban.
Durante un tiempo la población soportó estos abusos; el cobro de tributos sirvió para que los recaudadores engañaran a los contribuyentes y al rey utilizando el doble padrón. Con la designación de Armendáriz, el pueblo cansado de tanto abuso se organizó para enfrentar el poder arbitrario.
LA INSURRECIÓN
De esta manera, distintos grupos llegaron hasta la casa de Alejo Calatayud y lo aclamaron jefe máximo del movimiento. Fue así que al mando de tres mil hombres dispuestos a hacer respetar sus derechos y razones, Alejo Calatayud dio inicio a la insurrección.
Valero (juez revistador de la Provincia de Cochabamba), anoticiado de la situación huyó a Oruro, dió parte a Potosí y a la Audiencia de Charcas de los sucesos y envío refuerzos a Cochabamba.
El amanecer del 30 de noviembre de 1730, los insurgentes se enfrentaron contra los peninsulares defendiéndose con hondas, piedras, palos y cuchillos y causando numerosas bajas entre los realistas.
Frente a esta situación, los representantes de la Iglesia y los rebeldes lograron un acuerdo al que llamaron Capitulaciones.
EL GOBIERNO DE LOS CRIOLLOS
El mencionado acuerdo establecía, entre otros, la creación de un nuevo gobierno local (gobierno de criollos), sin desconocer la autoridad de la Real Audiencia de Charcas, ni del Virreinato de Lima, ni mucho menos del Rey de España.
En este sentido, como primera medida se decidió nombrar autoridades entre las personas más distinguidas de la ciudad.
De esta manera, José Mariscal Guerrero fue designado alcalde y Francisco Rodríguez Carrasco (compadre de Calatayud) registrador. Éste último más tarde lo traicionaría y segaría su vida.
Una vez instaurado el gobierno de los criollos, Calatayud fue traicionado por los criollos que, en función de autoridades, simulándose partidarios del pueblo, le tendieron una trampa y lo apresaron en la casa de Francisco Rodríguez Carrasco. Sin que lo percibiera su gente, Calatayud fue trasladado a una cárcel, donde fue ajusticiado con la pena de garrote. El 31 de enero de 1731 apareció colgado en una horca en la Plaza de Armas, posteriormente su cuerpo trasladado a la colina de San Sebastián donde fue descuartizado.
La cabeza de Calatayud fue enviada a Chuquisaca para exhibirla en una picota; pero lo curioso es que la noche del 19 de marzo desapareció misteriosamente de la plaza, donde se encontraba, y el palo en el que estaba fue arrojado a las puertas de la Real Audiencia.
1730
Tres mil mestizos al mando de Alejo Calatayud se sublevaron enarbolando las banderas coloradas, contra el poder arbitrario. Esta revuelta trajo consigo la instauración de un nuevo régimen denominado "gobierno de criollos".
Emitido en fecha : 02/01/2009